viernes 07 de agosto de 2020 - Edición Nº2599

Interés General | 23 may 2020

Especial para NOTICIA BAIRES

Contra el COVID-19, España apuesta a la reactivación con la protección del calor

Con la llegada del calor, España se prepara para reactivar la economía y la actividad confiando en que las altas temperaturas disminuyan el riesgo de transmisión y eviten que el COVID-19 confluya con otras enfermedades como la gripe.


 

En ese marco, Barcelona inició esta semana con el ingreso en una nueva instancia de desconfinamiento que supone una transición entre las etapas 0 y la 1: la fase 0.5. Durante el primer estadio, que comenzó a principio de mes, se permitieron las salidas recreativas por franjas horarias de acuerdo al grupo de edad y comenzaron a abrir algunos restaurantes solo con la modalidad de take away. A partir de ahora, se admite el funcionamiento de comercios sin cita previa, la apertura de grandes tiendas como El Corte Inglés con zonas acotadas y la autorización para dar un paseo en la playa, respetando tanto las franjas horarias como el distanciamiento social.

 

Barcelona, junto con Madrid, avanzarán a la fase 1 el próximo lunes, cuando abrirán los hoteles y las terrazas de los bares al 50% de su capacidad, así como también se podrán realizar reuniones de hasta 10 personas en casas o al aire libre. El sector de la hostelería y la gastronomía ejercen una fuerte presión para que se reactive dicha actividad en un país en el que el turismo tiene un peso fundamental en la economía, que genera una gran fuente de empleo, y cuya sociedad tiene una alta capacidad de consumo.   

 

Al mismo tiempo que España sigue avanzando con el plan de flexibilización, el gobierno decreta el uso obligatorio de mascarillas en espacios abiertos y cerrados cuando no se pueda mantener la distancia mínima de 2 metros. Si bien desde que comenzó el desconfinamiento se vieron grandes conglomeraciones de gente, la tendencia de nuevos casos continúa a la baja y la cifra de muertes descendió considerablemente. Sin embargo, ante la aplicación de estas medidas en países como España, considerado zona de riesgo y que no solo no tiene la capacidad para realizar tests masivos a la población sino que tampoco cuenta con los insumos necesarios para garantizar la protección del personal sanitario, cabe preguntarse si realmente estamos preparados para abrir las fronteras y recuperar el turismo este verano.

 

En contrapartida, Argentina, que en un principio parecía seguir al pie de la letra las medidas que tomaba España, hoy parece despegarse y sostener una de las políticas más restrictivas con respecto al confinamiento. Alcanzando el pico de la curva de casos, que se mantiene con una de las tasas más bajas de contagios, la gran problemática reside en las condiciones de hacinamiento y de falta de acceso a servicios básicos tales como el agua en los barrios populares, lo que produce una rápida propagación del virus.

 

Esta nueva normalidad, en la que debemos re-adaptar nuestras maneras de relacionarnos y de habitar los espacios en pos de convivir con la llegada de un nuevo virus que expuso las deficiencias del sistema sanitario mundial y cuya única resolución es la aparición de una vacuna que sea de acceso a toda la población y no quede en manos de unos pocos, nos invita a repensar las bases sobre las que se asienta la sociedad, el rol de lo público y lo privado y el papel del Estado como garante de derechos.   

 

Rosario Sica, periodista bonaerense viviendo en Barcelona, especial para NOTICIA BAIRES

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Twitter:  https://twitter.com/rochisica

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