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  Interés General   11.08.2023 - 18:12   
Prevención
Así podés salvar una vida: cómo usar un equipo desfibrilador y hacer RCP
El corazón es el músculo que más muertes provoca en el mundo. Sin embargo, si se actúa sobre la persona que sufre un infarto incluso antes de que llegue una ambulancia, las posibilidades de supervivencia aumentan en un 70%. La ley reglamentada sobre los equipos desfibriladores y la necesidad de aprender RCP.
Así podés salvar una vida: cómo usar un equipo desfibrilador y hacer RCP

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo. Los infartos de miocardio cobran más de 17 millones de vidas al año y se estima que la cifra ascenderá a 23 millones para el año 2030, según la OMS. 

Pero la nueva ley número 27.159, cuyo objetivo es que cada espacio público disponga de desfibriladores externos automáticos DEA, y la cantidad de personas que están aprendiendo técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) han logrado que las personas que sufren un accidente cardiológico, tengan un 70% de chances de sobrevivir incluso antes de que una ambulancia y un médico lleguen a asistirlos. 

“Luego de un accidente, aunque no se conozca exactamente la causa, si se percibe que la persona está inconsciente y no respira espontáneamente, hay que iniciar rápidamente las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP)”, explica el Dr. Patricio Rattagan, médico cardiólogo. 

“La reanimación cardiopulmonar (RCP) es lo que se debe realizar para mantener el riego y oxigenación de los diferentes órganos y tejidos. Si logramos poner en marcha de nuevo el corazón, la persona que ha sufrido el paro cardíaco puede seguir con vida. Las posibilidades de supervivencia y la reducción de las lesiones cerebrales siempre son mayores cuando se realiza una reanimación adecuada, aunque ésta se ejecute por parte de alguien que no es personal de salud”, explica el cardiólogo. 

Para eso, dice el Dr. Rattagan, es importante estar alertas y poder distinguir cuáles son los signos que presenta una persona que se encuentra en paro cardiorespiratorio. La persona se encuentra en un estado inconsciente, es decir, no responde a ningún tipo de llamado, no respira y  no tiene pulso. En ese contexto, también los desfibriladores son una herramienta muy importante dado que la desfibrilación precoz aumenta de manera considerable la sobrevida.

La ley 27.159, que fue reglamentada recién el año  pasado aunque tenía sanción de siete años ya, habla de mejorar la supervivencia de la muerte súbita, poniendo énfasis en el acceso público a la desfibrilación y la RCP, y determina los espacios públicos o privados con acceso público en los cuales debe haber desfibrilador automático externo (DEA) en cantidad y localización adecuadas.

Estas dos herramientas, tener un equipo de DEA y saber hacer RCP, son fundamentales para salvar muchísimas vidas. 

Pero, ¿qué es un desfibrilador? ¿Y cómo se usa? 

“Es un dispositivo electrónico portátil con capacidad para diagnosticar fibrilación ventricular o taquicardia ventricular. Emite la señal de alerta para la aplicación de una descarga eléctrica que restablezca el ritmo cardíaco normal”, explica Tomás Piqueras, CEO de Centro de Servicios Hospitalarios. 

“Es muy importante promover la accesibilidad de toda la población a la resucitación cardiopulmonar y a la desfibrilación con estos equipos en espacios públicos y privados y concientizarlos sobre la importancia de los lugares cardio asistidos para incentivar la cadena de supervivencia”, agrega Piqueras. 

Sin dudas, para que estas instancias se den, es necesario que las personas tengan acceso a la información sobre primeros auxilios, maniobras de resucitación cardiopulmonar básica y desfibrilación automática externa. Todos pueden aprender qué hacer en caso de una muerte súbita y no es necesario ser médico, médica o tener una ocupación relacionada con la salud para poder ayudar a los demás. 

“El proceso para usar un desfibrilador consiste en colocar unos parches en el pecho del paciente, normalmente se indica la posición en ilustraciones incorporadas en el propio desfibrilador, y esperar a que el aparato nos indique si hay que realizar o no una descarga. En caso afirmativo, es importante no tocar al paciente y confirmar la descarga en el botón correspondiente. A continuación, reanudar el masaje cardíaco hasta que llegue la ambulancia” explica Tomás Piqueras.

Una explicación sencilla para hacer RCP 

Si bien esta práctica y técnica es mejor aprenderla en forma presencial, con los profesionales adecuados, el Dr. Patricio Rattagan, da algunas pautas que pueden ayudar en ese momento por el que nadie quiere pasar y que, al mismo tiempo, puede ser tan importante y fundamental. 

“En el ámbito extra hospitalario primero hay que comprobar que la escena sea segura para tomar contacto con la víctima. y, posteriormente , evaluar su estado de consciencia. Lo mejor es arrodillarse a la altura de los hombros de la persona afectada y sacudirlos con cuidado preguntándole en voz alta si se encuentra bien”, dice. 

Es muy importante: “la búsqueda del pulso carotídeo para comprobar la existencia o no de pulso no debe demorar el inicio de las compresiones. Por lo tanto, si la persona no responde, no respira o lo hace con dificultad, hay que quedarse con ella pero pedir ayuda. Que alguien llame al sistema de emergencias y, si se dispone, de un DEA, solicitar que lo acerquen al lugar. Inmediatamente se deben iniciar las maniobras de reanimación”, explica el cardiólogo. 

En ese mismo momento, hay que ponerla en posición de reanimación. Boca arriba con brazos y piernas alineados sobre una superficie rígida y con el tórax al descubierto.

Luego, colocar una mano sobre la frente y con la otra tirar del mentón hacia arriba, para evitar que la lengua obstruya el paso del aire a los pulmones.

"Se deben iniciar las compresiones torácicas a razón de 100 a 120 compresiones torácicas por minuto  en el centro del pecho. El objetivo es realizar compresiones de calidad - permitiendo una correcta expansión del tórax -  minimizando las interrupciones de las mismas. En caso de ser más de una persona en la escena es conveniente relevarse cada dos minutos para mantener una compresión eficaz”, relata Rattagan y continúa: 

"Respecto a la respiración boca a boca en adultos, cabe resaltar que en los últimos tiempos se puso mucho énfasis en los beneficios de una buena compresión torácica. Con lo cual si a la persona que se encuentra realizando la reanimación le genera incomodidad la respiración boca a boca, puede seguir realizando las compresiones  de calidad y estará ayudando de igual manera a salvar esa vida”, afirma el médico. 

En el caso de los bebés y niños, donde en la mayoría de los casos el RCP se produce por falta de oxigenación sanguínea, las ventilaciones/compresiones recobran más importancia y se sugiere la secuencia 30 compresiones y 2 ventilaciones. No debe interrumpirse esto hasta que la persona inicie una respiración espontánea o una vez llegado y conectado el DEA al paciente para poder seguir sus indicaciones.

Cuidar el corazón durante toda la vida 

Claro que estas tan malas estadísticas tienen una contracara en hábitos saludables que pueden colaborar con que las personas de todas las edades no tengan problemas cardíacos. 

Por empezar, hay que hacerse un chequeo anual incluso desde jóvenes, para comprobar que el corazón está funcionando bien

Por el otro, hay recomendaciones básicas para cuidar el corazón: una alimentación evitando las dietas cargadas de grasa y sodio excesivos; realizar ejercicio físico, es muy beneficioso para el aparato cardiovascular; evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol; tener un buen descanso y hacer lo imposible para evitar el estrés. 

Esto puede ser muy desafiante en la vida cotidiana pero hay herramientas para tratar de equilibrarlo, como las meditaciones, el yoga, la psicoterapia, y, algo que es muy recomendable también, el cuidado de los afectos y la cercanía de las personas queridas. 


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