La fuerte caída en la actividad turística y la crisis que ya golpea a las economías regionales fueron los ejes transversales que detallaron todos los participantes del cónclave.
Los efectos adversos de las decisiones del gobierno nacional de una apertura de importaciones sensibles para las producciones provinciales y regionales, y las medidas de desregulación no evaluadas en términos productivos que la administración del presidente Javier Milei ha decretado, dejaron desamparadas a muchas actividades ante el avance del dólar y el crecimiento indiscriminado de precios.
La crisis turística, con una caída de actividad enorme, en tanto, castiga a todo el país y las plazas con mayor afluencia sufrieron un diciembre prácticamente paralizado, y la primera quincena de enero resultó muy afectada en el nivel nacional, generando esa disminución la pérdida virtual de la rentabilidad que les permite subsistir hasta la siguiente temporada.
Las y los vicegobernadores coincidieron en la gravedad de la situación socioeconómica en sus provincias a partir de las políticas nacionales tomadas desde el 10 de diciembre último, al tiempo que comenzaron a trazar una agenda común y la elaboración de proyectos que permitan enfrentar las serias consecuencias sobre las y los argentinos, que, en definitiva, son quienes padecen los efectos de la aplicación de recetas económicas que ya han fracasado en varias ocasiones en nuestro país.