domingo 29 de marzo de 2020 - Edición Nº2468

Turismo | 9 mar 2020

Pulpería bonaerense

Visitamos el Almacén Sol de Mayo: un viaje al pasado cerca de Dolores

Noticia Baires viajó hasta el Partido de Dolores para dialogar con Miguel Quinteros, uno de los encargados del Almacén Sol de Mayo, ubicado en el kilómetro 9, 500 de la ruta 63. Esta vieja pulpería data del año 1888 y es una de las pocas que se mantiene en pie en la zona. Mirá la galería de fotos.


Saliendo de Dolores ya se respira tradicionalismo y, el almacén que desde fines del siglo XIX vio pasar a destacadas personalidades (y otras no tanto) a lo largo de los años, permanece estoico a la vera de la ruta que conecta la Autovía 2 con la 11.  A lo largo de 132 años, el sitio se fue agrandando y llegó a incorporar un asador criollo. Allí, se comen las mejores empanadas de la zona y unos asados espectaculares. Todo es acompañado con el andar gracioso de los gallos y gallinas que (si uno se descuida) se suben a la mesa en búsqueda de alguna migaja.

Al costado, el almacén, se encuentra como detenido en el tiempo, pero sin embargo, es de vital importancia para quienes desarrollan sus tareas en el campo. Allí se ofrecen huevos, miel, dulces, salames y quesos, entre una variedad casi infinita de artículos. La vieja construcción típica de campo, con el techo de madera, el mostrador separado del salón con barrotes (que servían de protección para el pulpero cuando había alguna discusión entre paisanos) y las botellas tapadas de polvo, le dan una atmósfera especial. Adentro nos esperan Santos Quinteros y su esposa Olinda, quienes con una sonrisa nos invitan a pasar.

Según nos cuenta Miguel, uno de los tres hijos del matrimonio, este almacén “está en este lugar desde el año 1888. En realidad, era una posta para la gente que iba para lo que ahora es el Partido de La Costa, tanto para carruajes como para ganado y arreo a caballo. Nosotros estamos acá desde el año 1976”.

Si bien los años pasan, el rol del almacén es fundamental, no solo para los turistas que paran exclusivamente a sacarse fotos, comprar productos y degustar sus ricas comidas, sino para quienes desarrollan tareas rurales en los campos de la zona.

En ese sentido, Quinteros afirma que “esto ha ido mutando. Hoy por hoy tuvimos que incorporar otro atractivo. Al quedar poca gente en el paraje, se anexó un comedor de campo para que puedan venir, conocer el almacén, ver como se vivía hace años y almorzar”.

Sin embargo, aclaró que pese a tener que “adaptarse” a los nuevos tiempos, “el almacén continúa funcionando” como tal. De hecho, “ofrece productos regionales para los que quieran venir a llevarse algún dulce, postre, queso o salame", explica". Pero enseguida aclara: "también están los que vienen a tomar alguna copa. Eso sigue. Lo único que se anexó es la parte de carnes”, aseguró.

Al estar en una ruta tan turística, es común que muchas personas se vean atraídas para la construcción y tal es así que muchos famosos han visitado el almacén, entre ellas se puede citar a Soledad Pastorutti, Alejandro Fantino, Leonardo Sbaraglia y Soledad Silveyra, entre otros.

En otro tramo de la entrevista, Miguel dijo que “este es el único almacén que queda de estas características por esta zona, por eso tratamos de difundir lo que son nuestros orígenes y tradición como argentinos”.

Consultado si reciben algún tipo de apoyo estatal, Quinteros afirmó que “el único apoyo que tenemos es el hombro, que lo venimos haciendo desde que estaban mis viejos hasta la actualidad. Estamos reconocidos a nivel local como provincial, por mantener y difundir nuestra tradición, pero lo que es apoyo, no lo tenemos”, finalizó.

Luego, nuestro equipo se dirigió a La Matera, ubicada a unos metros del almacén. La vieja construcción también data de 1888 y su piso de tierra y techo de madera dan cuenta de la antigüedad del edificio. Tras la puerta, una vieja pava apoyada sobre una cocina económica a leña nos da la bienvenida. Botellas viejas, una mesa desvencijada, cuadros con viejos almanaques de Molina Campos y una bandera argentina acompañan la escena.

En ese momento, Don Santos Quinteros se acerca amablemente y nos cuenta que allí los gauchos se juntaban a tomar mates y a descansar luego de las largas jornadas de trabajo en el campo. Actualmente, es utilizada por policías afectados al Operativo Sol, que realizan controles vehiculares a quienes van y vuelven de la costa atlántica.

Volviendo sobre nuestros pasos, decidimos quedarnos sentados bajo un árbol afuera del salón comedor y probar las ricas empanadas de carne cortada a cuchilla y freídas en grasa (las mejores de la zona, dicen los entendidos) y podemos dar fe de que es así.  Recomendamos comerlas con las piernas abiertas, porque son muy jugosas.

Más tarde, llega la hora de las achuras y el asado. Tras una larga sobremesa, emprendemos el regreso a Dolores para descansar y volver a La Plata ansiosos por escribir esta nota y planificar la próxima visita a algún otro rincón de la provincia.

 

 

 

 

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