Edición N° 1869
Registro DNDA N° 5356168

La Plata, Buenos Aires. Argentina
Policiales
Amenazas de bomba

“Papá y yo laburamos todo el día como burros y me pagas así. Esto no se perdona” dijo la mamá de uno de los chicos implicados

En nuevos allanamientos realizados por falsas amenazas de bombas a escuelas, la policía identificó a un joven en Berisso mientras que en Quilmes se hizo lo propio con un profesor de matemáticas. Al mismo tiempo, efectivos policiales vienen realizando distintas Jornadas de Concientización en los establecimientos educativos para desalentar los llamados.


El primero de los hechos ocurrió en la ciudad de Berisso donde los efectivos allanaron una casa del Barrio Villa San Carlos e incautaron el celular usado para hacer los llamados.

“Papá y yo laburamos todo el día como burros y me pagas así. Esto no se perdona” dijo la mamá del chico sospechado de concretar las amenazas. “Esta vergüenza que me estás haciendo pasar no te la perdono”, señaló la mujer ofuscada por la situación.

Además de efectivos de la jefatura Departamental La Plata actuaron numerarios de la Dirección de Explosivo, Comando de Patrulla, Policía Local, Caballería e Infantería.}

Profesor demorado:

El primero de los hechos ocurrió en la ciudad de Berisso donde los efectivos allanaron una casa del Barrio Villa San Carlos e incautaron el celular usado para hacer los llamados.

“Papá y yo laburamos todo el día como burros y me pagas así. Esto no se perdona” dijo la mamá del chico sospechado de concretar las amenazas. “Esta vergüenza que me estás haciendo pasar no te la perdono”, señaló la mujer ofuscada por la situación.

Además de efectivos de la jefatura Departamental La Plata actuaron numerarios de la Dirección de Explosivo, Comando de Patrulla, Policía Local, Caballería e Infantería.

Jornadas en las escuelas:

A raíz de los recientes hechos, especialistas de la Policía de la provincia de Buenos Aires están realizando en escuelas distintas Jornadas de Concientización por Intimidación Publica para desalentar los llamados.

 “Ya no es una broma, es un delito”, aclararon los especialistas, quienes explicaron que ante la alta demanda por este tipo de situaciones tienen que venir refuerzos de otros lugares